La comunidad dominicana residente en Miami y Florida reaccionó indignada ante la presentación del documental titulado "Los Niños del Azúcar", exhibido en la Universidad Internacional de la Florida, ante la presencia del Cónsul dominicano en el estado, Manuel Almánzar, entre más de doscientas personas nativas del país caribeño.
En el documental presentado en el auditorio Graham Center de la institución educativa, se vende claramente la idea de que la República Dominicana trafica, maltrata y esclaviza a los nacionales haitianos, que en la mayoría de los casos emigran al país vecino para trabajar en bateyes e ingenios, en busca de mejores oportunidades de vida, debido al caos que impera en Haití desde hace algunos años.
"Los Niños del Azúcar", documental dirigido por la cubano americana Amy Serrano, es considerada por la mayoría de las personas que estuvieron allí "como un trabajo realizado con el interés de dañar la imagen de la República Dominicana, sin tomar en cuenta de que muchos de los haitianos que viven en el país, están en mejores condiciones que las que les ofrece Haití y sus autoridades".
A juicio de Minerva Nuñez, dominicana residente hace de más de quince años en Florida, " lo que ha sucedido con este caso entre República Dominicana y Haití, es que la susodicha comunidad internacional quiere desligarse de sus responsabilidades y endilgarle a nuestro país lo que son sus responsabilidades obviando el compromiso que hicieron hace algunos años ante Naciones Unidas".
La proyección del video film duró noventa y nueve minutos, lo que los espectadores esperaron pacientemente para exponer sus puntos de vista, luego de que concluyera la presentación.
Empero, esto no fue posible, pués una vez finalizada la presentación, el cónsul dominicano en Miami, Manuel Almánzar trató de exponer la posición del gobierno dominicano ante el auditorio, la cual le fue denegada por las máximas autoridades de la Universidad presentes en el acto.
Almánzar intentó se le permitiera rodar un video de cinco minutos de duración en la que algunos haitianos residentes en la República Dominicana refutan la idea de que son vejados y maltratados en la isla, pero tampoco le fue permitido.
Ante la situación, el diplomático visiblemente airado ripostó la forma en que las autoridades de la universidad manejaron la situación, ya que según expresó "el video presentado por ellos es de unos noventa y nueve minutos de duración y el nuestro de cinco minutos, lo que me parece insólito que no me dejen refutarles estas falsedades dirigidas a dañar la imagen de la República Dominicana".
El representante del gobierno dominicano posteriormente abandonó el auditorio donde fue presentado el video de la cineasta y antropóloga cubano americana Amy Serrano. El cónsul Manuel Almánzar partió hacía la República Dominicana para sostener una reunión con el Secretario de Relaciones Exteriores, Carlos Morales Troncoso y otras autoridades oficiales.
Entre la audiencia estuvieron sicólogos dominicanos de la talla de Nery Estévez, quien viajó desde Santo Domingo para presenciar el documental y quien está segura de que en el mismo, "se manipula de manera sicológica a los televidentes para presentar a la República Dominicana como una nación donde se trafica y se esclaviza a los haitianos, entre otras mentiras".
No hubo derecho a réplica a pesar de que se había prometido que los asistentes tendrían la oportunidad de exponer sus puntos de vista en relación al referido documental.
En el año 2004, más de cuarenta mil haitianos consultados por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sobre las condiciones de vida de los haitianos en República Dominicana, afirmaron que "viven iguales que los propios dominicanos."
A la presentación del documental asistieron además de diplomáticos dominicanos, representantes de diversas instituciones como el Colegio Dominicano de Periodistas, Cámara de Comercio Dominico Americana, Cámara de Comercio Dominicana Internacional, miembros del Consejo Consultivo de los Dominicanos en la Florida, médicos, abogados y periodistas de diversos medios , entre otras personalidades de la comunidad dominicana que residen en el estado.