Los cañeros señalan que el gobierno les paga puntualmente y ahora no saben qué esperar
PÁNUCO, Ver.- La devolución del ingenio Fomento Azucarero del Golfo por parte del gobierno federal, era algo que no se esperaba. Es más, productores, cortadores de caña, contratistas y representantes cañeros consideraban que la expropiación -que se anunció el 3 de septiembre de 2001- era necesaria. Sus anteriores dueños, los Machado, estaban ahogados.
A partir del lunes y por mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el grupo Machado entró en poder de este ingenio y de dos más, de los cuatro que les expropió el gobierno federal. Ahora, la incertidumbre comenzó a regarse por los surcos de los cañaverales.
Lo que a los cañeros realmente les importa es que el grupo que retomó el control del ingenio, demuestre la solvencia que de alguna manera tenía la administración de Vicente Fox Quesada. Las comparaciones del antes y después se filtraron irremediablemente a este punto que endulza una parte de México.
Cuando los Machado eran los encargados de administrar el ingenio, se retrasaban en la preliquidación y la liquidación, que se les paga durante la entrega de caña y la posterior venta del azúcar, a los productores. Ya no daban créditos para la siembra y las cosechas. El gobierno, como le llaman, les paga puntualmente, y les da crédito para la cosecha. Una de las únicas desventajas que le vieron es que puso límites a la entrega de caña. Con los Machado eso nunca existió, podían ingresar hasta 30 toneladas de caña por camión para su procesamiento.
"Antes teníamos que hacer paros en los bancos y no nos pagaban. Cuando decían que ahora sí iban a pagar se estaba desde la mañana hasta la tarde formado y luego decían que no hubo dinero", dice el productor Felipe Castillo. "Por el lado del gobierno está mejor porque nos pagan puntual", dijo José Ramiro.
Para el ex superintendente general de Campo del ingenio azucarero, Ángel Pal, es una ventaja por los pagos oportunos. Antes lo mejor era que el ingenio daba crédito para producir y cosechar, pero luego éste bajó hasta cero. Cuenta que históricamente el ingenio financiaba a lo cañeros y se hacía a través de un contrato que obligaba a las dos partes. Ahora hay incertidumbre, dice, porque está la ley que Vicente Fox publicó el 22 de agosto, donde dice que hay un contrato, pero no existe porque cuando se expropiaron los 27 de los 60 ingenios que hay en el país, el gobierno los privatizó y se convirtió en industria.
"Por un lado creó la ley cañera, pero luego se inconformó al poner una controversia constitucional y como industria se cambió la cachucha al anular el contrato". Fox tiene que anular la controversia constitucional que interpuso, dijo.
El ingenio Fomento Azucarero del Golfo está muy cerca del río Pánuco, y por ende, la población que lleva el mismo nombre. Está a 47 kilómetros de Tampico y a 117 de Ciudad Valles. Las cañas machucadas marcan el camino.
Es de los ingenios más importantes del norte de Veracruz. Al día muele 7 mil toneladas. El año pasado logró procesar un millón 239 mil toneladas. Dejó un ingreso de 600 millones de pesos a los cañeros.
Le trabajan 12 grupos de cortadores de cañas, más de 600 hombres en la zafra (tiempo de cosecha) pasan el día con los rostros y las manos negras de tizne. Los grupos son de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales y Confederación Nacional Campesina. Hombres que duermen 15 ó 20 días en galeras y luego regresan a sus casas. Vienen de San Luis Potosí, de Hidalgo, de Tampico y Veracruz.
Cipriano, huasteco y cortador de caña, dice que debe mantenerse que la tonelada de caña suba un peso cada año. Ahora se las pagan a 25 pesos. Cuando les va bien cortan hasta 10 toneladas al día. Luego grabarán su nombre en una caña y la clavarán en la tierra para marcar el pedazo que cortaron.
Higinio Borjón Richard, el secretario de organización de la Unión Nacional de Productores de Azúcar de la CNC, dijo que era necesaria la expropiación porque ya no había créditos y los Machado no pagaban. "Hay incertidumbre, no vaya a haber problemas para efectos del pago, pero se supone que el gobierno expropió los ingenios para sanearlos y entregarlos saneados y desde que los agarró en septiembre de 2001 ha habido buen control de la comercialización del azúcar y ha tenido buen precio. Desgraciadamente Teresita (Machado) no cumplía, pero era por causas ajenas".
De cualquier forma, los productores que entregan caña al Fomento Azucarero del Golfo, crearon un fideicomiso en el que al inicio cada uno de los mil 600 cañeros dio una cuota de 500 pesos. Ahora cada uno da 10 pesos por tonelada de caña procesada. Lo de los créditos para ellos es lo de menos, siempre y cuando se garanticen los pagos.
Cualquiera podría opinar al respecto, pero sólo ellos, los de los cañaverales, saben qué es lo que necesitan.
No se debe detener la zafra
En la ciudad de México el secretario, de Agricultura, Francisco Javier Mayorga, aseguró que no fue un error haber expropiado y añadió que ahora habrá que ver cuáles son los efectos de la resolución de la Corte y cuidar que los ingenios no caigan.
Dijo que la dependencia será respetuosa del aspecto jurídico y respecto a la parte operativa se coordinará con las personas o empresas que reciban los ingenios, para garantizar los intereses de terceros, como los cañeros, compradores de azúcar, obreros y proveedores.
"Tenemos que ser cuidadosos y llegar a acuerdos. Por ello debemos evitar que se paralice la zafra de este año. Están en la mesa los mecanismos de diálogo para que los ingenios no paren, si no recibirán una papa caliente". (Con información de Julián Sánchez)