La OPEP admite por primera vez su temor al auge de los biocarburantes
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha admitido por primera vez que el aumento de la producción de biocarburantes en distintas partes del mundo puede afectar a su lucrativo negocio y puede reducir su influencia en la cotización internacional del crudo, su temible arma geopolítica. | |
El cártel ha recordado que los países productores tienen previsto invertir 100.000 millones de euros hasta 2012 en infraestructuras para aumentar la producción y el refino de crudo y hacer frente a la creciente demanda. Si la Unión Europea y Estados Unidos pretenden inundar el mercado con bioetanol y biodiésel, la OPEP explicó se replanteará estas inversiones. La Unión Europea y Estados Unidos buscan reducir en un 20% su consumo de petróleo de aquí al 2020, recurriendo a energías alternativas. «La OPEP no está preocupada por la introducción de una nueva fuente de energía interesante, sobre todo si puede ayudar a combatir el calentamiento climático», afirmó el secretario general del cártel, el libio Abdulá el Badri. No obstante, subrayó, «hay cifras que apuestan a grandes cantidades de biocarburantes a largo plazo, de aquí a 2030», y la demanda de petróleo a los doce países miembros de la OPEP podría por tanto «ser más débil de lo que preveíamos». El secretario general de la OPEP reconoció que los países industrializados tienen derecho a desarrollar biocarburantes, pero se opuso al aumento de los impuestos a la gasolina para permitir la subvención de la producción de las energías alternativas. Negocios rentables Asimismo, recordó que la aceleración de la producción de biocarburantes se ha traducido en un récord de las cotizaciones de algunos productos alimentarios como la harina de maíz. La cúpula de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y los más altos representantes del sector de la energía de la UE se reunieron recientemente en Viena, en la cuarta reunión ministerial que celebran en el marco del diálogo energético iniciado hace dos años. La UE considera infundadas la preocupación de los productores de que las políticas comunitarias para impulsar los biocombustibles y otras fuentes alternativas reduzcan la demanda de crudo prevista a largo plazo y hagan así fracasar los planes de la OPEP de obtener beneficios razonables de las billonarias inversiones que están efectuando en el sector del petróleo. El ministro de Economía alemán, cuyo país preside la UE este semestre, Michael Glos, aseguró que las medidas previstas no evitarán que las principales fuentes energéticas sigan siendo en las próximas décadas de origen fósil. Los altos precios internacionales del crudo, cercanos a los 70 dólares el barril, han hecho posible que fórmulas de obtención de energía que antes no eran rentables se conviertan en alternativas tan serías que poco a poco puedan socavar incluso el mercado del petróleo. La OPEP informó de que la demanda de su petróleo en 2010, en menos de tres años, caerá por debajo del nivel de 2005 debido al incremento de los biocombustibles y el gas natural licuado | |