Los Vicini invertirán RD$181.8 MM en 127 viviendas para trabajadores News Actualidade Actualité
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El Dinero - Domingo 12 de agosto de 2007

CAYACOA, San Pedro de Macorís.

-  El Grupo Vicini y el Consorcio CAEI iniciaron ayer la construcción de un complejo habitacional de 127 casas, destinado a proveer de viviendas a más de 1,000 personas relacionadas con la producción de caña de azúcar, con una inversión de RD$181.8 millones

El complejo Nueva Cayacoa pretende dar techo a los braceros azucareros y sus familias que actualmente habitan en los bateyes Cayacoa y Dos Hermanos, dijo el presidente del Grupo, Felipe Vicini Lluberes.

El empresario sostuvo en el discurso de inicio de la construcción que la iniciativa tiene el objetivo de ofrecer de manera más centralizada y eficiente los servicios básicos que han brindado a sus trabajadores cañeros.

La nueva comunidad contará con iglesias, escuelas, sistemas de alcantarillado, electricidad y agua, entre otras comodidades.

La terminación del conglomerado de casas de bajo presupuesto se contempla en 18 meses, dijo el presidente del grupo económico que por 148 años se ha dedicado al negocio de la producción de azúcar sobre la base de la caña.

Expresó que la iniciativa de responsabilidad social corporativa no es una respuesta a los cuestionamientos que se han producido en el ámbito internacional, acerca de las supuestas condiciones infrahumanas en las que trabajan y habitan los braceros haitianos en los cañaverales.

“No hacemos esto en respuesta a las presiones internacionales, construimos este proyecto en virtud de nuestro compromiso con las comunidades donde estamos instalados, además este proyecto viene ya desde hace mucho tiempo”, argumentó Vicini Lluveres.

Esperanza
Margarita Pié tiene 13 años, creció en Cayacoa colocando latas grandes de salsa de tomate en el piso cuando llueve, las filtraciones que exhibe el techo de zinc de su hogar la obligan a hacer este ejercicio.

Vive con sus padres y dice ser de las pocas privilegiadas en este aspecto. La jovencita comprende que con una casa buena y de concreto sus padres podrían desempeñar un trabajo mejor en los ingenios que administra el Grupo Vicini.

“Creo que cuando se termine este proyecto y nos mudemos a nuestra nueva casa de block mis papitos van a estar más tranquilos”. Agregó que donde viven ahora las paredes se derrumban, las camas son de hierro, la luz dura días sin venir y es necesario caminar kilómetros para buscar el agua de beber y bañarse.

Asumiendo un porte de autoridad casi diplomática, la niña Pié dijo que habló con reporteros de Listín Diario en nombre de todos los niños y adolescentes de su comunidad, los cuales están esperanzados por las expectativas de construcción de la comunidad que el Grupo Vicini anunció.