PEDERNALES.-Aunque existan manifestaciones que puedan ser comparadas con la esclavitud, el documental Sugar Babies o ''Los niños del azúcar'', proyectado en la Universidad Internacional de la Florida de la realizadora Amy Serrano, no puede presentar a la Republica Dominicana como un país esclavista, consideró Edwin Paraison, ex cónsul general de Haití en Santo Domingo.
Sostuvo que, de acuerdo a los nuevos parámetros internacionales aceptados, tanto en República Dominicana como en Haití, existen algunas formas de trato que podrían ser similares a las que se aplicaban durante la época de la esclavitud.
“La prostitución y el tráfico de personas son considerados como esclavitud moderna, las victimas son tanto las dominicanas llevadas Haití bajo engaño, para ser explotadas sexualmente, como los inmigrantes indocumentados haitianos que llegan a la República Dominicana para las labores agrícolas” indicó.
Entiende que es una realidad palpable en la isla y consideró que el combate a estas prácticas debe ser una responsabilidad compartida entre los dos gobiernos y las organizaciones cívicas dominicanas y haitianas.
En otro orden, el presidente de la Fundación Zile dijo que no conoce el origen de la cifra frecuentemente usada por funcionarios dominicanos y comunicadores del millón de habitantes haitianos en el país.
Indica que la Organización internacional de las Migraciones (OIM) y la facultad Latino-Americana de Ciencias Sociales (FLACSO) han hecho estudios en la República Dominicana y en Haití en el 2004- 2006, los cuales demuestran que la población haitiana en territorio dominicano no supera los 800 mil habitantes.
Resaltó que la presencia haitiana tendrá dentro de poco un siglo de continua contribución al desarrollo nacional dominicano.
Comparó a los haitianos que viven en la República Dominicana con los dominicanos que viven en otros países y aportan a su desarrollo.