Tailandia Niega acusaciones de explotación infantil Actualité News Actualidad
O açúcar através do mundo →

FIS - quinta-feira 1º de outubro de 2009

Tailandia dispone de diez semanas para defenderse de las acusaciones de Estados Unidos sobre la explotación infantil en sus industrias de la caña de azúcar, langostino, tilapia y vestimenta, si quiere evitar problemas comerciales con el país de América del Norte.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio intimó a las industrias mencionadas, que producen más de 100 productos, a proporcionar información sobre el empleo y las condiciones de trabajo y sobre los trabajadores inmigrantes a la Dirección de Asuntos de Trabajo Internacional del Ministerio de Trabajo de Estados Unidos (ILAB), durante el periodo de audiencia pública que finaliza el 10 de diciembre, informa Bangkok Post.

Esas tres industrias fueron identificadas en un informe publicado en septiembre por el ministerio estadounidense por utilizar mano de obra infantil o esclavitud, además de la industria del sexo. Los sectores en cuestión generan importantes ingresos por sus exportaciones a Estados Unidos, pero este país prohíbe a los organismos estatales realizar negocios con industrias que manufacturan productos bajo esas condiciones en 141 países.

“Cuestionamos totalmente la información utilizada por el Ministerio de Trabajo de Estados Unidos”, dijo el presidente de la Asociación Tailandesa de Alimentos Congelados (TFFA), Panisuan Jamnarnvej, en representación de la industria langostinera y de productos del mar de Tailandia.

“Las acusaciones no afectaron todavía las exportaciones langostineras de Tailandia al mercado de Estados Unidos, pero el incidente perjudica inevitablemente a la industria tailandesa”, enfatizó.

Panisuan también dijo que la edad mínima para los empleados es de 18 años y que la industria pesquera emplea 70.000 extranjeros y más de 200.000 ciudadanos tailandeses, en las condiciones establecidas por la ley laboral nacional.

Los peladeros y otras instalaciones se producción están sujetas a inspecciones regulares por parte de funcionarios de la Agencia de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE). Este organismo tiene una oficina fuera de Bangkok.

“En las últimas visitas sorpresivas que realizaron agentes del ICE a varias fábricas de pescado no detectaron prácticas ilegales o inmorales”, aseveró Arthon Piboonthanapatana, secretario general de la TFFA.

Los minoristas y compradores estadounidenses están llevando a cabo inspecciones particulares para determinar si las condiciones de producción cumplen con los estándares laborales de su país. Estas acciones han permitido mantener la solidez de las ventas de la industria langostinera tailandesa en el mercado estadounidense, ante las acusaciones de violaciones a la ley, según Arthon.

Panisuan cree que los productores langostineros de Estados Unidos, y en particular los de Louisiana, tuvieron influencia en el informe más reciente del Mininisterio de Trabajo.

El directivo dice que las acusaciones se parecen a una barrera comercial contra las importaciones de langostino tailandés, que suman más de 400 millones de libras y representan entre el 25% y el 30% de todas las importaciones de Estados Unidos. La industria langostinera estadounidense sólo produce el 12% al 13% del volumen total de langostino que se consume en el país.

“Confío firmemente en que los consumidores, las empresas, los gobiernos, los sindicatos y otras partes interesadas utilizarán esta información para traducir su poder económico en una fuerza para el bien, que en última instancia acabe con la explotación infantil y la esclavitud”, dijo la secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Hilda Solis, al presentar el informe. 

Los productores de langostino bengalíes y camboyanos también fueron acusados por casos de explotación infantil, y Myanmar por prácticas de esclavitud.