Conflictos laborales, problemas con la dotación de repuestos para reparar las máquinas antes del inicio de la zafra o con la recepción de azúcar cruda para el proceso de refinación, presentan seis de los 19 centrales azucareros que existen en el país.
El presidente de la Federación Bolivariana de Trabajadores Azucareros de Venezuela, Samuel Linares, considera que los problemas que presentan los centrales Motatán, Cumanacoa y Pío Tamayo, inciden en una disminución de 15% en la producción de azúcar del país.
"Esto tiene un impacto social, económico y político. Por un lado, los trabajadores permanecen en conflicto, el Gobierno debe quemar más divisas importando azúcar cruda y los ciudadanos perciben que el Estado no es eficiente en la administración de los centrales", apunta Linares.
Sin trabajo. El secretario general del Sindicato de Trabajadores del Central Azucarero Trujillo (Motatán), Eduardo Espinoza, relató vía telefónica, que la zafra debe comenzar el 15 de enero, pero hasta los momentos no han llegado los repuestos para reparar las máquinas del central uno de los 11 en manos del Estado -, las cuales cada año son sometidas a un proceso de mantenimiento.
Espinoza indica que lo ideal sería terminar el mantenimiento entre el 20 y 22 de diciembre, para en enero comenzar a moler la caña de azúcar.
Asegura que hasta hace tres años atrás, cuando el central estaba en manos privadas, se cumplía con el periodo de reparación y no faltaban repuestos. Sin embargo, desde que la Corporación Venezolana de Alimentos, Filial Azúcar (CVA-Azúcar) gerencia ese complejo, se han presentado problemas para cumplir con el cronograma de actividades.
"La burocracia se está comiendo la empresa y nosotros tenemos el deber de informar al presidente Hugo Chávez para que se dé cuenta de lo que está pasando. Por hacer denuncias de este tipo nos llaman contrarrevolucionarios, pero nosotros estamos con el proceso y por eso no apoyamos a gerentes que perjudiquen a las industrias del Estado", puntualiza Espinoza.
El mismo problema se repite en Cumanacoa. El secretario general del Sindicato del Central Azucarero Sucre, Johán Simoza, destaca que realizaron las reparaciones con material dejado por la anterior administración, pues solicitaron los repuestos a la sede de central de CVA-Azúcar, ubicada en San Carlos de Cojedes, y no llegaron a tiempo.
En la actualidad se encuentran de vacaciones, pero esperan iniciarlazafraenfebrero,cuandodeben estar resueltos otros problemas, como pagos pendientes.
Sin azúcar. Otro central con problemas es el Pío Tamayo, ubicado en Lara. El secretario general del sindicato de ese central, Javier Eduardo Reyes, explica que desde hace tres años se encuentran en discusión del contrato colectivo, pero la última decisión del patrono, es decir, CVA-Azúcar, fue solicitar el arbitraje. Dicho proceso tiene un costo de BsF 500 mil, de los cuales la organización sindical debe cancelar la mitad.
Además, el Pío Tamayo (Lar), pese a ser uno de los 11 centrales del Estado, hasta el jueves no había recibido azúcar cruda importada para ser procesada, por lo que tiene dos meses parado.
"El Gobierno nacional nos dijo en 2001 que este central lo recuperaríamos por cogestión y en 2007 tenía que pasar a manos de los productores y trabajadores, pero nada de eso ha ocurrido", expresa Reyes.
Mientras que en el central Venezuela, desde hace dos meses en proceso de expropiación por parte del Estado, los trabajadores protestaron esta semana, porque no les habían pagado los aguinaldos. Al final CVA-Azúcar aprobó cancelar la mitad, BsF 2,5 mil.